Emprender

EMPRENDER ESTÁ EN EL ADN HUMANO

Emprender, podríamos afirmar que es algo que está en el ADN humano. Nuestra especie reina en el planeta Tierra gracias a su elevada y única capacidad de adaptación al medio. La cultura humana es una de las consecuencias de esta adaptación de la especie. Con la cultura y el lenguaje, nace la creatividad y la capacidad de anticiparse a las situaciones conflictivas. Esta capacidad de adaptación está en la base de lo que hoy día denominamos emprender. Emprender es un acto de adaptación al medio economico y profesional que parte de la necesidad de satisfacer ciertas exigencias para nuestro bienestar. Bienestar económico, profesional, emocional, etc.

Emprender es un arte

EMPRENDER ¿UN ARTE?

Emprender está asociado a las capacidades humanas de imaginación, creatividad, innovación, etc. Es decir con todo lo relacionado con el término evolucionar. La humanidad, desde que asumió el estadio evolutivo de especie “de cultura” ha evolucionado en paralelo con su capacidad de emprender, de crecer y adaptarse a nuevos retos. Montar una empresa, en esencia, no es algo tan diferente a crear arte. Un artista se plantea retos en lo estético y un emprendedor en lo económico y profesional. Ambos utilizan capacidades tales como la creatividad, la intuición o el talento. A mi me gusta definir al emprendedor como quien tiene un talento que aplicar para mejorar su vida y/o cambiar la sociedad.

SEGURIDAD VS CRECIMIENTO PROFESIOINAL Y PERSONAL

Podríamos decir que emprender está de moda en nuestra sociedad avanzada y culta. Emprender no está exento de visiones críticas, irónicas o sarcásticas por parte de ciertos sectores de la población. Venimos de una cultura de “lo estable”. Los trabajos habían de ser estables y las personas se dedicaban toda la vida a la misma profesión. Es más, permanecían casi toda la vida en la misma empresa. Allí se jubilaban y eran agasajados con una magnífica pluma estilográfica. O con la insignia en oro de la empresa (en el caso de las multinacionales, está claro)

La cultura de “lo estable” en España, surge a finales de los años cincuenta coincidiendo con una época de fuerten expansión económica que se prolongaría durante los años sesenta y principio de los setenta. Era la época del Seat 600, de la venta masiva de televisores y otros electrodomésticos, y de comprar, a cómodos plazos, parcelas en el monte. Las personas en edad de trabajar disponían de una gran oferta de trabajos (mal pagados, la mayoría) y era común el pluriempleo para poder disfrutar de un cierto bienestar económico. Las personas se adentraban, cada vez más, en la sociedad de consumo y del bienestar. Era un sistema muy monolíco donde la innovación sólo era posible (mayoritariamente) en el seno de determinadas empresas.

Emprender

LA IMPORTANCIA DE LA INICIATIVA INDIVIDUAL

Los tiempos han cambiado y ahora “lo estable” ha desaparecido. Ya nada es permanente; para toda la vida. Ni tan siquiera los matrimonios. La sociedad se organiza, al margen de la família tradicional, en otros modelos alternativos de família. Los trabajos son efímeros y es más que seguro que una persona, a lo largo de su vida laboral, puede desempeñar varias profesiones sucesivas. Está surgiendo un nuevo paradigma profesional en el que la iniciativa individual es de suma importancia. ¿Quien dice que el individualismo era negativo? Ahora es el momento de valerse de la iniciativa individual para cambiar el mundo.

CAMBIAR LA REALIDAD

Un emprendedor, una emprendedora, es una persona con potencial para cambiar la realidad que le circunda. No existe una fórmula mágica para emprender pero sí ciertos ingredientes que, combinados en su justa medida, son mágicos. Un emprendedor es alguien creativo; con capacidad de trabajo; con caracter para afrontar los retos ineludibles o con una inteligencia emocional elevada, entre otras características. No todo el mundo sirve para emprender. Lo siento pero es así. Si tu valor máximo es la seguridad (muy legítimo, por otra parte) te recomiendo que busques empleos convencionales. ¿Quiere esto decir que un emprendedor es alguien temerario? No, por supuesto. Solo que un emprendedor, primero busca y satisface una pasión, un anhelo profesional, una necesidad social, etc. La seguridad es una consecuencia de ello, no el primer y único escalón.

EMPRENDER CON SENTIDO

En la cultura del emprendedor existe un mito que es el de creer que se emprende al primer intento. Uno tiene una buena idea y ¡Tachín!, el éxito llega a borbotones. Nada más lejos de la realidad. Es cierto que una idea puede tener éxito con un único intento, pero lo más corriente es que se necesite más de un intento. Una idea no es algo inamovible sino que es algo susceptible de evolucionar, de adaptarse a las necesidades reales de la gente. Es un concepto dinámico y no estable. No basta con decir: “Tengo un producto fantástico que me lo quitarán, literalmente, de las manos” Más bien pregúntate: “¿Este producto tiene mercado?” “¿Hay demanda social?” “¿Quién es el cliente ideal para este producto?” Sin responder a esta y a otras preguntas similares no puedes lanzarte a la aventura de emprender.

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EMPRENDER ES DINÁMICO Y TECNOLÓGICAMENTE SOSTENIBLE

Un buen emprendedor, en el transcurso de su vida profesional, empieza y acaba numerosos proyectos. Esto quiere decier que uno no empende para “instalarse” y permanecer estático el resto de su vida. La vida del emprendedor funciona por proyectos. Es una cadena de proyectos que conllevan fundar empresas propias, participar o colaborar con otras o hacerse inversor de algunas. Como ves, el emprendor no tine un rol concreto. Unas veces tendrás éxito y otras fracasarás. Así de claro. No siempre vas a ganar; mentalícete de ello cuanto antes. Pero, globalmente, si haces lo correcto, prevalecerán los aciertos por encima de los fracasos y el balance será satisfactorio. En todo caso, siempre aprendes y creces profesional y personalmente, sobre todo con las lecciones del fracaso.

Como colofón de lo expuesto, quiero resaltar que hoy en día los emprendedores disponen de herramientas muy potentes. Si estás leyendo este post es porqué dispones de una conexión a internet, de un smartphone o de un lap top. De una tablet o de un ordenador de sobremesa. En definitiva, tienes a tu disposición unos medios tecnológicos impensables hace tan sólo dos décadas. Internet es ya el nuevo tablero de juego donde se juegan las partidas más definitivas. Trataré este tema en post posteriores. Si lo que has leído ha sido de tu interés, te ruego que compartas este contenido en tus redes sociales. Gracias anticipadamente.

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